Los Redondos en Uruguay: noticias de ayer
El Palacio Peñarol, el pub Laskina y dos décadas de historias de la banda del Indio Solari en Montevideo. La gente como uno a la misa mucho no iba y todavía no se había decretado el pogo más grande del mundo. Era 1989 y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota era una banda que, con poco más de una década de vida, estaba creciendo rápidamente, pero no había pegado el monumental estirón que la convertiría en gigante. Así las cosas, en el invierno de aquel año, los dueños del boliche Laskina de Pocitos, un lugar donde pasaba lo poco que pasaba en Montevideo –y esto iba de Ruben Rada y Urbano Moraes a Juan Carlos Baglietto y Divididos–, decidieron que era un buen momento para que Solari, Beilinson y compañía hicieran su primer desembarco en tierras orientales. Los Redondos llegaban al paisito con Carlos Menem estrenando el sillón de Rivadavia, los bolsillos famélicos de pesos útiles y un buen atado de canciones cosechadas, hasta entonces, en tres discos de estudio y algunas ...