Lo que viene después
Se ha repetido estos días una noticia machaconamente, presentada de cualquier forma, como un anuncio sin anunciar: algo que, al parecer, surge del gobierno. Se ha difundido que vehículos militares recorrerán barrios de Montevideo (los barrios pobres, ¡obviamente!). Desde el sentido común marcado y construido por la prensa de las 19 horas, parece razonable la medida que se pretende. Sin embargo, cabe preguntarse qué vendrá después. Sobre este punto, el movimiento sindical ha sido claro, indicando —como siempre, de manera diáfana— por dónde puede ir la cosa. Preocupa, y preocupa mucho, la idea de vincular el narcotráfico —también llamado “narcoterrorismo” por los paladines de la derecha mundial— con la necesidad de pedir auxilio a quienes hace casi 50 años recibieron la orden de actuar pisando sobre los cuerpos y las ideas de quienes querían un mundo mejor. No pasará mucho tiempo antes de que, de forma arbitraria, empecemos a ser considerados todos (los pobres) “narcoterrorista...